El concepto tántrico fundamental de Shakti

El concepto tántrico fundamental de Shakti

En la cosmogonía tántrica, la palabra Shakti define un aspecto asombrosamente complejo del universo, que abarca numerosos matices.

Algunos de estos aspectos son: la fuerza creativa cósmica, la madre quien da luz a todo lo que existe, la energía cósmica, la mujer seductora, la hermana fiel, la fuerza terrible que destruye todas las limitaciones, la diosa que concede regalos divinos, la fuerza femenina que reside especialmente en mujeres hermosas, vitales y espirituales, la energía fundamental Kundalini Shakti, etc.

Los tántricos atestiguan que para definir a la Shakti, uno debe primeramente ello conocerla. El verdadero problema aparece después de que uno realmente logra conocer a la Shakti, porque luego, cualquier ensayo para clasificarla, y cualquier concepto desaparece por qué nada puede abarcar el sublime de la Shakti, a pesar de nivel potencial de este valor filosófico.

Según el punto de vista de la filosofía antigua tántrica, la Shakti tiene innumerables modalidades para manifestarse.

Ella es la famosa energía Kundalini o la serpiente enroscada en la base de la columna vertebral, la gigantesca energía que los yoguis despiertan y contemplan a la vez con fascinación y miedo, pero totalmente embrujados por ella. Debemos mencionar que la serpiente es más que todo un símbolo del camino espiritual y no el camino mismo.

Así como la filosofía tántrica menciona, Shakti, la energía divina no permite que sea encerrada en alguna forma, fórmula o ritual. Sutil como la tierra, imperceptibles como el agua, resplandeciente como el fuego, libre como el aire, infinita como el espacio, ella atraviesa todos los elementos que pertenecen a este mundo, sin asumir identidad alguna.

El célebre maestro Vimalananda dijo una vez que hablando sobre la iluminación sin conocer a la Shakti, vale simplemente igual como una broma.

Existe un mito hindú narrando como apareció por la primera vez la Shakti. La importancia de este mito no necesariamente reside en sus imágenes, pero en su simbolismo.

La leyenda cuenta como un demonio monstruoso llamado Mahisa, amenazó la fundación del universo mismo y la insistencia de todos los dioses. Brahma y todo el panteón han llamado en auxilio a Shiva y a Vishnu. Muy enojados, todos los dioses emitieron juntos sus energías como un inmenso fuego saliendo por sus bocas.

Las diferentes llamas divinas se unieron en una sola que en el inicio se miraba como una nube ardiente que finalmente tomó la forma de una diosa con 18 brazos. La diosa, la Shakti, fue quien logró en vencer al demonio y salvar al mismo tiempo al universo.

El aspecto importante a tener en cuenta aquí, es que se parece que los dioses han logrado de alguna manera a reestablecer con sus energías a la Fuerza Primordial, la Fuente de donde todo brota en el inicio de todos los inicios.

La Shakti representa también la fuerza de la transformación y de la regeneración, una fuerza ascendente extraordinaria que según la sabiduría tántrica puede llevar al éxtasis.

Además, según las mismas fuentes, la Shakti representa la fuerza beatifica del orgasmo, el estremecimiento del placer sexual ampliado por medio de la profunda fusión entre dos bien armados. Ella y el divino juego del amor son uno. Muchas veces ella es conocida como "Lalita" o "Lila", los dos nombres teniendo el mismo significado: "La que juega".

La enseñanza tántrica afirma: "Todo lo que se puede percibir a través de los ojos, se puede definir en términos de cuadros mentales, pero no Ella que es la Madre", y también "Ella es inefable y más allá de la percepción o de la concepción; si todo tiene forma, sin duda alguna Ella se queda sin forma".

Los tántricos han distinguido dos aspectos en los cuales Ella se vuelve manifestada: estática y dinámica. Shakti es Maya (ilusión) que aparece como mundo fenomenal y oculto así a la inicial Conciencia Absoluta frente al ignorante. Como energía sutil y no diferenciada del universo, Ella es Parashakti. Estas formas no son separadas, pero coexisten en alguna manera fundamental.

En su forma suprema, la Shakti es identificada como Mahadevi o Mahamaya, la Gran Diosa, la fuerza que crea y destruye, muchas veces representada como la matriz o el útero misterioso de donde todo ha salido y en el cual todo será disuelto.

En la cosmología tántrica, se considera que todo el universo (el Macrocosmos) apareció y está permanentemente sostenido por la interacción de dos fuerzas opuestas en términos de la polaridad o complementarias: Shiva (El principio masculino) y Shakti (El principio femenino).

Los libros sagrados, los Tantras, hablan también de la diosa Dakini que es total y eternamente libre, quien es el Supremo Absoluto mismo:

"Cuando no existe nada, ni el Sol, ni la Luna, ni los planetas, nada más que el vacío, entonces existe únicamente mí Madre Divina Sin Forma".

Para el famoso maestro Sri Aurobindo, la Madre Cósmica "siempre mitiga entre la personalidad humana y la Naturaleza Divina", facilitando así el acceso a la última (Naturaleza Divina).

Ella es la fuerza gigantesca que sostiene todos los procesos biológicos, psíquicos, emocionales y mentales en el ser humano. Ella se manifiesta no sólo a través de las leyes de la naturaleza, pero también por medio de los procesos de la vida, actitudes, cuadros mentales, etc.

Todo lo que es un movimiento y por consiguiente vida (microcósmica o macrocósmica) es en realidad la acción de la Shakti, la Madre Cósmica que abarca y cubre todo y al mismo tiempo es más allá.

 

Leer también http://yogaesoterico.com.ar/shakti.htm

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