Brahmacharya - la felicidad en la vida íntima llena de amor

Según la enseñanza milenaria YOGA, el hombre tiene facultades que le permiten superar la realidad banal, que lo limita. Él es capaz de utilizar las posibilidades directas de su cuerpo o mucho más allá, por medio del uso de proceso de transformación. Canta, pinta, baila, ríe, ¡hace también muchas otras cosas que no estaban previstas en su patrón biológico animal! ¿Y por qué no? La única condición normal es de no rebasar los límites de las leyes de la evolución y de la armonía, las cuales representan el orden natural de la vida.

La función sexual puede también constituir la mejor oportunidad para ciertas prácticas perfectamente naturales, las cuales nos pueden enriquecer si nuestras acciones están en unísono con el ambiente macrocósmico, sin perturbar el orden natural de la vida. Sí actuamos de tal manera, entonces todo se transforma y por medio de esa transformación unificadora, seríamos capaces de sublimar un inmenso potencial creador. La vida misma, especialmente si la vivimos con amor, nos ayudará espontáneamente a sublimar todo. Si queremos hacer algo más después, podemos concienciar la riqueza de la energía que se lanza con ímpetu para ofrecernos la posibilidad de vivir una nueva vida a través del éxtasis. Y de sentir júbilo y alegrarnos desde todo nuestro ser, por la felicidad de ser humanos, de tener la ocasión de fundirnos con otro ser, de unirnos de una manera inefable, empática y total, por medio DEL AMOR, CON EL INFINITO.

Estos momentos a veces son muy cortos. Todos queremos prolongarlos, pero el orgasmo común los incorpora demasiado rápido, con su victoria triunfante que pronto nos roba el potencial fundamental de la acción.

Existen prácticas que pueden ofrecer la posibilidad de posponer el orgasmo por medio de manipulaciones conscientes de las energías interiores. El orgasmo puede ser completamente inhibido, o controlado de tal manera que podemos vivirlo un inmenso número de veces sin eyacular, lo que nos permite re iniciar y conocer mucho más orgasmos sin gastos seminales. Así el acto sexual puede ser prolongado indefinidamente y re iniciado según nuestra voluntad.

La vitalidad es muy estimulada y puede ser vivida con una felicidad extraordinaria una verdadera fiesta del cuerpo, que dura cuanto deseamos. Afuera de este tipo de prácticas superiores, fundamentales, el acto sexual común presupone agotamiento, disminución y un placer pálido. El tipo común es también una actividad física intensa que puede conducir al cansancio y a la extenuación, los cuales llevan a hastiarse. En este caso, la “fiesta” cesa rápidamente de ser la fiesta eufórica del inicio. Se vuelve en un abuso, con todas las consecuencias específicas de cualquier exceso.

ANALISIS COMPARATIVO

 

ORGASMO COMÚN

(CON EYACULACION)

ORGASMO TOTAL SUCESIVO

(SIN EYACULACION)

Explosivo (inevitable, la energía erótica se gasta definitivamente e inútilmente en poco tiempo). La intensidad de la vivencia disminuye gradualmente en comparación con la amplitud de lo que percibimos en el inicio del acto íntimo sexual lleno de amor. Implosivo (el potencial sexual se transmuta y la energía erótica se sublima en energías más y más elevadas en los niveles profundos del ser humano, donde provoca tanto estados únicos de placer, como diferentes fenómenos extraordinarios, fascinantes por su riqueza y finura). La intensidad de la vivencia aumenta constantemente y nomás disminuye en el final de la experiencia amorosa.
En corto tiempo – también por esto aparece un estado de nostalgia frente a la manifestación vulgarmente rápida. Afuera del tiempo (indefinido como duración y por consiguiente, tangente al infinito), por medio de la sensación de plenitud oceánica inducida en todo el ser, en los dos participantes a la vez, regalándoles felicidad y alegría por la vida
Solamente en el cuerpo físico (grosero).

Afuera del cuerpo (tanto sutil, psíquico, como mental), pero engranado a la vez también con el cuerpo, por medio de la fuerza de las sensaciones eróticas percibidas plenariamente.

   
Juego con el otro, o la otra.

Juego con (y en) si mismo, simultáneamente con la percepción empática del otro, pero como percibirte a ti mismo.

   
Yo estoy pendiente del otro, o de la otra.

El otro "desaparece" por medio de la transfiguración espontánea y así se puede sentir una gigantesca dilatación de tu conciencia fusionada con la del otro, en el Cosmos, en el sin fin.

   
La mujer pasiva y el hombre activo.

La mujer activa y el hombre pasivo.

   

Respiración acelerada, caótica.

Respiración calmada, tierna, ritmada naturalmente desde adentro, de sí mismo.

   

Acto reflejo que produce descontrol (inconsciencia - sensación de vivencia animálica, incontenible).

Acto hiper-consciente y completamente controlado, que conduce gradualmente a un abandono extático que manifiesta la beatitud inefable del amor completo. Después de instalarse esta beatitud, los ecos se manifiestan en todas las partes del cuerpo, por 2 - 3 días mínimo.

   

Movimiento

Inmovilidad alternada con ondeos lentos a los cuales el cuerpo del otro responde con ternura y con avidez, en la sintonía de una armonía plena.

   
Disponibilidad limitada en tiempo para hacer amor, debido a la extenuación que resulta después de la pérdida explosiva de la energía sexual a través de la eyaculación del esperma del hombre y de la descarga de la mujer, teniendo como resultado un estado de agotamiento y somnolencia y en caso de exceso, a una repulsión con relación a el otro, o de asco con relación a si mismo.

Disponibilidad ilimitada para hacer el amor, así volverse posible un acto erótico íntimo de una intensidad abrumadora y que puede durar 8-10 horas continuamente (CON LA CONDICION DE QUE AMBOS CONTROLAN COMPLETAMENTE LA ENERGIA SEXUAL), en el cual la vitalidad erótica de los dos, en lugar de disminuir, se desarrolla, teniendo como consecuencia la aparición de un estado plenario de fuerza interna y de una satisfacción sexual completa.

   

El miedo, a veces inconsciente, frente el peligro de la fecundación o del embarazo no deseado, que tiene como consecuencia el uso de anticonceptivos, los cuales provocan sentimientos de frustración y trastornos hormonales severos (a largo tiempo).

La liberación completa de cualquier restricción o estrés penoso, así ofreciendo la posibilidad de vivir una manifestación erótica sana y exuberante, por medio de la anulación de cualquier limitación fisiológica, a través de la suspensión total de la eyaculación del hombre, indistintamente a la duración del acto sexual.

   
Acatamiento, deseo egoísta.

Desprendimiento, el deseo transcendido en no-deseo, lo que lleva a la aparición de un sentimiento de reconciliación con uno mismo y felicidad duradera, que derrama ternura y gratitud sobre el otro.

   
Pérdida de conciencia.

El despertar del potencial mental latente, lucidez de la conciencia, el desarrollo de la inteligencia y de la posibilidad de intuir el SÍ supremo existente en cada uno, o la conciencia de la conciencia

   

Por consiguiente a la pérdida intempestiva e inútil, de una enorme cantidad de energía sexual, por un mecanismo reflejo, en corto tiempo después, el potencial mental y psíquico disminuye, la vivencia afectiva se vuelve muy esfumada, la intensidad de las sensaciones sexuales y de las vivencias eróticas disminuye considerablemente. Además, muchas veces, se puede percibir un estado como de viscosidad al nivel intelectual.

Por medio de la transmutación del potencial creador sexual y de la sublimación integral de la energía resultante, en otras formas de energía con frecuencias más altas (en los dos a la vez), tanto durante el acto íntimo sexual, como también después (2-3 días seguidos o más), el poder psico-mental aumentará, lo que determinará el despertar más fácil de las capacidades para-psíquicas latentes (telepatía, premonición, clarividencia, intuición, etc.). Aparece un estado abrumador de euforia afectiva, una mayor sintonía frente a los eventos con contenido afectivo positivo. La vitalidad se desarrolla mucho y por lo tanto la necesidad de dormir disminuye, la energía intelectual aumenta en comparación con lo común, el pensamiento se llena de fantasía creadora y al mismo tiempo de una gran lucidez. Aparece y se manifiesta con fuerza una mayor disponibilidad para hacer el amor, sin que resulte el mínimo agotamiento (después de 8-10 horas de vivencia erótica intensa, la potencia puede ser aún más grande que al inicio y el apetito sexual se vuelve ilimitado y no disminuido), la virilidad del hombre y respectivamente, la feminidad de la mujer, se despiertan y se intensifican.

  
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