Que es el TANTRA y que no es e TANTRA

Aplicado en la pareja, el TANTRA es un tipo de meditación en dos, y que encuentra su fuente en la unión en los principios femenino y masculino, y tiene como motor la energía sexual. Es una invitación al descubrimiento de la dimensión sacra del encuentro amoroso y el medio para determinar la vibración en unísono del cuerpo, del alma y de la conciencia. Pero esto no se puede realizar en un solo día. Es un camino que requiere un esfuerzo perseverante en cada momento. Es el arte de vivir intensamente cada momento de su vida casi como que fuera el último.

El TANTRA es una celebración de la vida, una fiesta del “aquí y ahora”, de lo que pasa no importa que y como pasa. Es un culto de la naturaleza y de la vida en el cual ningún aspecto no es denegado: el interior, el exterior, la alegría, la pena, la risa, el llanto, el enojo, la confianza, la duda, la sombra y la luz. El TANTRA no es ni represión, ni falta de cortesía, sabiendo que una se vuelve en el vector de la otra. Es lo que es, pero conscientemente.

El TANTRA no es un curso de educación sexual, y tampoco una simple técnica en contra de embarazos por la retención de la eyaculación. No tener en cuenta que este simple y básico aspecto significa fallar el misterio del TANTRA. Así como se podrá averiguar más en adelante, es verdad que una respiración bien lenta permite la retención de la eyaculación y por consiguiente alarga el acto amoroso. Pero actuando solo de esta manera, el hombre arriesga a perder su espontaneidad, inocencia y su lado todavía no domesticado; la mente toma el control y ya no da lugar para la meditación. Pero la esencia del TANTRA no es una técnica, pero el amor, como oración, como relajamiento del corazón que crea así un espacio en el cual el hombre y la mujer su funden.

En el TANTRA reencontramos la inocencia del niño, aprendemos nuevamente a jugar con la persona amada sin planear el acto sexual, porque el proyecto falsifica el juego y rompe el contacto con la vivencia del momento. La aceptación total de lo que pasa determina la apertura del alma. El encuentro es verdadero porque cada uno de los dos se puede mostrar así como es. No hay nada que demostrar, defender o proteger. Los dos viven una relación de amor auténtica. No importa el tiempo, edad o condiciones exteriores; solo el momento presente es lo que importa. Cuanto más asumimos el riesgo de ser nosotros mismos en el momento presente, tanto la relación desarrolla sus raíces se vuelve plena y florece.

El TANTRA no es un curso técnico, aún si usa algunos métodos y técnicas que pueden permitir una abertura hacia el mundo tántrico y que presuponen una práctica constante y mucha perseverancia. Pero pueden encontrar la experiencia del TANTRA que puede constituir una respuesta de bienvenida frente al caos social y afectivo de hoy en día.

El TANTRA no es ni filosofía, ni religión en el sentido dogmático de la palabra. Y tampoco se opone a alguna de éstas. Es una experiencia esencialmente espiritual. Es religiosa en el sentido de reconectar (en latín re ligere), que restablece la conexión entre lo alto y lo bajo, entre el cielo y la tierra, entre el sexo y la conciencia divina. En su naturaleza profunda, el TANTRA es una ciencia, una experiencia unitaria del cuerpo, del alma y de la mente. Nos muestra un camino espiritual y la práctica genera una experiencia verificable de expansión de la conciencia que finalmente permite la liberación.

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